martes, julio 12, 2005

Silencio

11M. A pesar de que los indicios cada vez apuntan con mayor insistencia hacia el reino alauita, desde Rabat se guarda un silencio delator.

Sáhara. A pesar de las continuas violaciones de los derechos elementales que la población saharaui sufre a manos de nuestros vecinos, el régimen zapateril guarda un silencio cómplice.

Parece poco discutible que el cambio de gobierno, fruto del mayor atentado de nuestra historia, benefició en primer lugar al partido de Zetapé (usease PRISA) y de forma causal (vía retirada preventiva de Irak) reforzó la posición geoestratégica marroquí como el mayor aliado estadounidense en el Mediterraneo.

Eso sí, para solaz de la gabachada, que vió como una traición mayor podría solapar su propia perfidia y que podría temer que una posición de fuerza por parte de la Espagna comprometería su influencia en las explotaciones petrolíferas saharauis. No en vano es el principal socio de Mohamed como también lo era de Sadam.

En la mafia el silencio es la salvaguarda de la vida. Zetapé contrajo una deuda de silencio, y con silencio paga el silencio de los terroristas; los de la boina y los del turbante. Alcanzó la presidencia, pero no el poder.