La miseria
No, ya ni siquiera disimulan (¿alguna vez lo hicieron?). Mendigan, se arrastran, limosnean. Pululuan en torno al mojón, pordioseando que alguien les eche un pedazo de mierda que llevarse, no la boca, sino al ideario.
"Soy Ernesto Ekaizer del diario El País. Mi pregunta es si se podría aceptar que algo se hizo mal para que los terroristas cometieran el atentado".

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